El Centro de Reconciliación Internacional es un ministerio bajo el liderazgo de la Dra. Yenán Silén junto a su esposo Juan Pérez, y un grupo de líderes que colaboran para establecer el mensaje de la Gracia Inclusiva de Dios. 

El Centro de Reconciliación Internacional es un ministerio Cristocéntrico del Nuevo Pacto de la Gracia, Inclusivo y de Puertas Abiertas.

En el 2005 comenzamos el ministerio Cristocéntrico del Centro de Reconciliación. Desde ese tiempo hemos pasado por un proceso de transformación increíble, que nos ha llevado como ministerio a ser una comunidad que recibe, acepta y afirma a todos los de la fe en Jesucristo, incluyendo a los LGBTI. Nuestro proceso no ha sido fácil, hemos pasado por muchas resistencias, pero nuevamente hemos demostrado que estamos en el lado correcto de la historia de la iglesia.

Somos un ministerio de vanguardia, no tradicional, no denominaciones, liderados por el Espíritu Santo. Somos ministros inclusivos que promovemos una fe inclusiva.

Apoyamos a nuestras comunidades siendo activistas comunitarios, usamos el internet y otros medios locales para promover los derechos humanos para todos.

Proveemos para la comunidad la oportunidad de conocer, comprender, entender y experimentar el amor inclusivo de Cristo, esto lo hacemos a través de los grupos de vida: Gracia Inclusiva.

Ofrecemos consejería espiritual para los que la soliciten. 

Somos parte del MIAC (Movimiento Inclusivo de Apoyo a la Comunidad), junto a otros ministros inclusivos e iglesias inclusivas y de puertas abiertas.

Nuestra comunidad es Casa de Gracia Inclusiva, actualmente virtual, nos congregamos una vez al mes por Skype. Le invitamos a compartir con nosotros el amor inclusivo de Cristo y crecer junto a nosotros en Espíritu y Verdad. Para unirse a nuestro servicio espiritual debe comunicarse con nosotros por mensaje en la página de contacto. 

Tenemos un Propósito:

Que el ser humano se reconcilie con Dios.

Tenemos una Visión:

Una iglesia que viva en la Gracia Inclusiva de Jesucristo.

Tenemos una Misión:

Difundir, enseñar y compartir el mensaje de la Gracia Inclusiva de Jesucristo. 

El Centro de Reconciliación Internacional es un ministerio Cristocéntrico, de Gracia, diverso, inclusivo y de puertas abiertas.

Cristocéntrico es que nuestras enseñanzas están basadas en la doctrina de gracia de Jesucristo.

Cuando decimos que somos del Pacto eterno de Gracia es porque entendemos que a partir del sacrificio de Jesucristo en la cruz, con su muerte y resurrección fuimos colocados en una relación con Dios eterna de Gracia. La gracia es el favor inmerecido de Dios, para con sus hijos que dependen del amor de Dios y de que Dios decidió reconciliarse con nosotros.

Diverso es que creemos que la diversidad en todas sus manifestaciones es parte de la creación de Dios.

Inclusivo es que entendemos que cuando Dios se revela a tu vida es porque te ha incluido en su familia sin importar tu condición social, racial, económica, nivel de educación, ni tu orientación sexual e identidad de género.

Puertas abiertas es que sin importar tu orientación sexual las puertas de esta comunidad están abiertas para usted.

Creemos que aun la iglesia no ha alcanzado la estatura de Cristo por lo cual todos los dones ministeriales detallados en Efesios 4 y 1 Corintios 12,13 y 14 están aún activos, y son los dones ministeriales que reconocemos como bíblicos.

Creemos en un liderazgo Cristo céntrico, lineal de sujeción mutua, de acuerdo al don y a la responsabilidad ministerial delegada.

Creemos en no colectar diezmos, si aceptamos ofrendas, y es responsabilidad de todo ministro trabajar para mantener sus gastos de vida. El ministerio no es un empleo, es un llamado celestial donde se manifiestan los dones de Dios en la tierra, entre las diferentes congregaciones que Dios mismo levanta.

Creemos en congregarnos en las casas, grupos de vida, y/o algún lugar que no sea una carga, ni para el líder ni para la comunidad de fe que lidera.

Creemos en el respeto y el honor de unos a otros como equipo ministerial, discípulos y congregantes.

Creemos en el apostolado, que es un don que se manifiesta por revelación de parte de Jesucristo, y que es un llamado celestial de parte de Dios.

Que un verdadero apóstol, tiene una doctrina de gracia y fe. Que un apóstol está más maduro en la fe y que tiene un entendimiento más profundo de la doctrina de Jesucristo.

Que un apóstol fue escogido por Dios, por lo cual puede enseñar a otros a corregir distorsiones teológicas.

Que los apóstoles de Jesucristo para este tiempo son servidores, educadores y defensores de la doctrina de Jesucristo.

Creemos que un ministro de la gracia es también un defensor de la paz y la justicia por tanto un defensor de derechos humanos.

Por: Apóstol Dra. Yenán Silén.