El Jesús que yo conozco

Si Jesús viviera hoy (como humano), iría al concierto de Ricky Martin, bailaría (en realidad bailar, no danzar) al son (son es ritmo) de la vida loca. Sí, busque la letra y vea por qué Jesús puede bailar esta melodía, porque Él es la resurrección y la vida, el único que puede burlarse de la muerte y que ha vencido a satanás y todas sus mentiras. Pero como quiera, con gusto se sentaría en VIP y luego se iría a la fiesta privada de Ricky y sus amigos. Allí, les mostraría amor, aceptación, cuan significantes son, ellos se sentirían seguros junto a Él y se harían amigos de Él. Comenzarían a buscarlo más seguido, lo llamarían, y terminarían visitándolo en casa del Padre.

Este es el Jesús que ama a los pecadores. El único que los puede librar del pecado, el único que puede libertarlos a ellos y a todo aquel que aún no le conoce.

Mateo 9:10-11; Y aconteció que estando él sentado a la mesa en la casa, he aquí que muchos publicanos y pecadores, que habían venido, se sentaron juntamente a la mesa con Jesús y sus discípulos.
11 Cuando vieron esto los fariseos, dijeron a los discípulos: ¿Por qué come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores?

El Jesús que yo conozco, camina detrás del perdido para rescatarlo, no para acusarlo.

Mateo 9:13; Id, pues, y aprended lo que significa: “Misericordia quiero y no sacrificios”, porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.

El Jesús que yo conozco, es amigo de prostitutas y homosexuales.

Mateo 11:19; Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: “Este es un hombre comilón y bebedor de vino, amigo de publicanos y pecadores”. Pero la sabiduría es justificada por sus hijos».

El Jesús que yo conozco, camina al lado de los locos, dementes, adictos, y deambulantes.

Lucas 7:31-34; Agregó el Señor:  –¿A qué, pues, compararé a los hombres de esta generación? ¿A qué son semejantes?
32 Semejantes son a los muchachos sentados en la plaza, que se gritan unos a otros y dicen: “Os tocamos flauta, y  no bailasteis; os entonamos canciones de duelo y no llorasteis”.
33 Vino Juan el Bautista, que ni comía pan ni bebía vino, y decís: “Demonio tiene”.
34 Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y decís: “Este es un hombre comilón y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores”.    35 Pero la sabiduría es justificada por todos sus hijos.

El Jesús que yo conozco, desayuna en la cárcel, almuerza en el hospital, cena en el prostíbulo y amanece en el punto de drogas.

Lucas 6:33; Y si hacéis bien a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores hacen lo mismo.

El Jesús que yo conozco, me mantuvo con vida mientras escogia inhalar cocaína.

Lucas 15:2; y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este recibe a los pecadores y come con ellos.

El Jesús que yo conozco, me sostuvo con vida cada vez que intente suicidarme.

El Jesús que yo conozco, me curó las heridas que el sistema psiquiátrico intentó callar con pastillas.

El Jesús que yo conozco, llenó mi corazón de perdón por aquel que me violó.

Lucas 6:32; »Si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores aman a los que los aman.

El Jesús que yo conozco, caminó conmigo, cuando mis amigos me llamaban la loca.

El Jesús que yo conozco, me dió valía cuando los hombres que me usaron, me llamaban prostituta.

Luca 7:39; Cuando vio esto el fariseo que lo había convidado, dijo para sí: «Si este fuera profeta, conocería quién y qué clase de mujer es la que lo toca, porque es pecadora»…44 Entonces, mirando a la mujer, dijo a Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu casa y no me diste agua para mis pies; pero ella ha regado mis pies con lágrimas y los ha secado con sus cabellos. 45 No me diste beso; pero ella, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies. 46 No ungiste mi cabeza con aceite; pero ella ha ungido con perfume mis pies. 47 Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; pero aquel a quien se le perdona poco, poco ama. 48 Y a ella le dijo: Tus pecados te son perdonados.

El Jesús que yo conozco, me amaba, cuando en mi dolor odiaba a los hombres.

Lucas 7:50; Pero él dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado; ve en paz.

El Jesús que yo conozco, nunca me abandonó, siempre me cuidó, pues Él es el buen Pastor.

Ése es el Jesús que yo conozco, el que camina con Ricky Martin, lo ama, lo besa, intercede por él, por toda su vida. Sí, mi Jesús camina con Ricky Martin y con todos aquellos que le necesitan.

Este escrito se trata del amor de Jesús por el caído, no de prejuicios sociales y culturales disfrazados de santidad y religiosidad hipócrita que busca sacarle dinero a las masas. Ricky Martin homosexual, y junto con él todos los gais y lesbianas que Jesús vino a rescatar, y mostrar su gracia. Si cambian o no, asunto de ellos, así como nadie sabe lo que muchos de ustedes piensan y desean en verdad, sólo Dios. Así Dios juzgará, cuando sea el tiempo de juzgar.

Todo aquel que cree en Jesús, es salvo y tiene vida eterna. Y esta es la vida eterna, que conozcas a Dios y a su Hijo Jesucristo, que es Dios encarnado. Es por fe y gracia, y esto incluye a los gais y lesbianas, te guste o no te guste. Fue la decisión de Dios. ¡¡¡Por gracia y por fe es la salvación!!!

Me tiene sin cuidado la opinión de los fariseos.

A los Hijos, es hora de abandonar los odres viejos, ¡salgan de ahí! ¡ya! así dice el Señor Jesús. Ya llegó el tiempo. 

El Jesús que yo conozco…

1 Juan 4:7-21 Amados, amémonos unos a otros, porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama es nacido de Dios y conoce a Dios. 
8 El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor. 
9 En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros: en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo para que vivamos por él. 
10 En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.
11 Amados, si Dios así nos ha amado, también debemos amarnos unos a otros. 
12 Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros y su amor se ha perfeccionado en nosotros. 
13 En esto conocemos que permanecemos en él y él en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu. 
14 Y nosotros hemos visto y testificamos que el Padre ha enviado al Hijo, el Salvador del mundo. 
15 Todo aquel que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él y él en Dios. 
16 Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor, y el que permanece en amor permanece en Dios y Dios en él. 
17 En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio, pues como él es, así somos nosotros en este mundo.
18 En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor, porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.
19 Nosotros lo amamos a él porque él nos amó primero. 
20 Si alguno dice: «Yo amo a Dios», pero odia a su hermano, es mentiroso, pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?
21 Y nosotros tenemos este mandamiento de él: «El que ama a Dios, ame también a su hermano».

Por: Apóstol Dra. Yenán Silén, consejera clínica cristiana y ministro del evangelio de Jesucristo – Pastora General.

    Yenán Silén
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    Apóstol Dra. Yenán Silén, defensora de los derechos humanos, consejera clínica cristiana, ministro del evangelio de la gracia de Jesucristo, fundadora del MIAC (Movimiento Inclusivo Apoyo A La Comunidad), pastora general de la Congregación Casa de Gracia Inclusiva.